Reglas para un diseño efectivo de catálogo

A la propia acción de diseñar un catálogo se le llama, en muchas ocasiones, “El Arte de Crear Deseo”. En un mercado tan competitivo como el de hoy en día, donde el precio y la funcionalidad o prestaciones de un producto o servicios suelen ser muy parecidos, la forma y cómo se presenta prevalece por encima de todo.

Cualquier diseño de catálogo tiene que focalizar su atención en los artículos que presenta con la finalidad de que el público se crea que adquiriéndolo, mejorará su vida o se sentirán mejor en cierta manera. Ya se trate de una taza de café o de un coche de lujo, la forma en como el producto se presente marcará la diferencia y, por supuesto, incitará en mayor o menor medida a su compra. Por tanto, ¿cómo se debe diseñar correctamente un catálogo?. Desde Imprentaonline24 te desvelamos las claves de un buen diseño adaptado a los nuevos tiempos que corren.

1.- El catálogo debe reflejar y reforzar la marca

Cualquier catálogo debe diseñarse de tal forma que, a simple vista, el lector sepa de dónde procede o qué empresa está detrás. Debería mantener la misma identidad o imagen corporativa del negocio físico o web. Por tanto, tiene que haber una perfecta coordinación entre los diseñadores web, los diseñadores gráficos y todo la gente que ha participado en cierta manera en diseñar una imagen de marca.

Cuando se hace de esta manera, los clientes habituales y potenciales tienen la sensación de que obtendrán la misma calidad de servicio independientemente de dónde se realice la compra.

2.- Pensar en un todo y no en partes

Para evitar que todo parezca lo mismo y dé la sensación de repetición o monotonía, a la hora de diseñar se tiene que poner la atención en el conjunto del catálogo y no en cada página como unidad independiente. El éxito de muchos catálogos es generar sorpresa cada vez que se pasa página, manteniendo el interés del lector a través de fotografías, detalles gráficos, imágenes a sangre, etc.

3.- Ponerse en la piel del cliente

No hay forma más efectiva de tratar a un cliente que tratándolo como espera. Los clientes quieren que las empresas que les venden productos o servicios les indiquen claramente dónde pueden encontrar lo que quieren en un momento determinado y solventar dudas cuando lo necesiten. Partiendo de eso, hay que realizar un diseño de un catálogo fácil de usar que permita acceder de manera sencilla a lo que se busca y darles información completa a través de imágenes bien definidas y descripciones fáciles de entender.

4.- Utilizar encabezados o titulares que capten el interés

Hay que utilizar textos de entrada que inviten a los clientes a ojear el catálogo. La idea es que si no lo hacen, realmente se están perdiendo una oportunidad única y sobre todo desperdiciando unos productos o artículos que les pueden cambiar la vida.

5.- Cuidado con priorizar en los productos más caros

Hay una tendencia a priorizar y dar más importancia a aquellos productos que son más caros porque, evidentemente, a una empresa o negocio les puede dar un mayor margen de beneficios. El problema es que el cliente se asusta, es decir, al ver artículos a precios que escapan de su presupuesto automáticamente da por concluida la lectura del catálogo.

El secreto está, por tanto, en saberlos enmascarar con otros productos mucho más económicos. Si un cliente acaba comprando un artículo más barato y está satisfecho con el trato y el servicio recibido, no tenemos por qué preocuparnos. Es más, podemos estar tranquilos ya que en un 90% de los casos volverá cuando necesite cualquier otro a un precio mucho más elevado.

6.- Facilitar la lectura

A nadie le gusta tener entre sus manos un catálogo donde no sabe dónde encontrar lo que busca. Leer un catálogo tiene que ser una experiencia agradable. Por tanto, un índice facilita enormemente su lectura. También hay que utilizar imágenes que hablen por sí solas.

7.- Incluye un cupón u orden de pedido

Para generar ventas, nunca hay que obviar este paso. Al final, a mitad o al principio del catálogo hay que incluir una hoja de pedido en la que el cliente pueda anotar los productos que desea adquirir. No des por hecho que puede apuntarlo en un papel que tenga a mano. ¿Y si no lo tiene?

8.- Apela a las emociones

El cliente ha cambiado y ya no es lo que era. A la lógica se antepone ahora la emoción. Quiere nuevas experiencias, quiere vivir y sentir incluso en el momento de comprar. Si a través del catálogo se pueden vender historias y tocar el corazón del consumidor mucho mejor. Recurre a imágenes donde pueda ver cómo le puede cambiar la vida ese producto, qué podrá hacer con él. Utiliza textos, no tanto mostrando las características del artículo en sí, sino que despierten emociones y sensaciones.

Fotos: Behance

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