Escoge la mejor tipografía para tus folletos y dale un uso correcto

En más de una ocasión hemos escuchado que una imagen vale más que mil palabras. Y es cierto. Seguro que una imagen tiene el poder de transmitirnos con fuerza una idea. Pero cuando queremos expresar y explicar un concepto la palabra escrita es inevitable y se convierte en el medio más eficaz y de más calidad. La tipografía es un elemento básico para imprimir y en el diseño de folletos o flyers, pero ¿sabes qué tipo de letra se adapta mejor a lo que quieres transmitir? ¿Cómo debes utilizarla? Te ofrecemos consejos prácticos para que puedas sacarle el máximo partido a las tarjetas de visita, carteles, revistas o cualquiera y todos los productos que hayas decidido llevar a impresión en papel.

 

vía:behance

Antes de empezar a diseñar cualquier tipo de folleto y proceder al envío es importante valorar qué tipo de letra se va a utilizar para que el mensaje haga contacto con el cliente potencial. Si nos equivocamos en su elección podemos llegar a transmitir un mensaje equivocado a la persona que lo lea e incluso que no se reciba con claridad.  Es necesario, por tanto, tener en cuenta ciertos aspectos tanto a la hora de escogerla como de utilizarla.

¿Cómo escojo una buena tipografía para mi folleto?

 

1.- Deja a un lado tus gustos personales. Has de saber que una tipografía puede despertar un estado de ánimo, una emoción o incluso inspirar un determinado estilo de vida en quién sujeta la página. Por tanto, es fundamental que escojas el tipo de letra analizando primero el mensaje y el contenido que vas transmitir y también el público al que va dirigido tu folleto antes de llevarlo a imprenta.

Por ejemplo, no es lo mismo un díptico o tríptico para jóvenes que otro para la tercera edad. En el primer caso te puedes permitir la licencia de jugar con una tipografía más en consonancia a este grupo de edad, siempre y cuando no recurras a fuentes demasiado “exóticas” o “fantásticas” dónde se puedan confundir datos, mientras que para el segundo caso deberás recurrir a un tipo de letra que sea sobre todo fácil de leer como la Times, Bodoni o Helvética.  Lo mismo ocurre cuando estás diseñando un folleto con contenido educativo, infantil,  informativo o promocional. En estos casos, también la tipografía debe armonizar con el contenido del mensaje que se transmite.

2.- Haz que la tipografía y las imágenes vayan en consonancia. No está de más que sepas de antemano las imágenes que vas utilizar en tu folleto. ¿Serán fotografías, dibujos o, por ejemplo ilustraciones? Esto también te dará la pista para escoger una fuente u otra. Mantener una cierta coherencia con los elementos o archivos visuales es una de las reglas del diseño gráfico.

3.- Limita el uso de varias tipografías en un mismo folleto y presta atención al color de fondo.  Si quieres evitar un resultado caótico es importante que evites utilizar muchas fuentes. La recomendación es escoger como máximo dos tipografías diferentes, pero sabiendo dónde utilizarlas dentro de la estructura del folleto. Una posibilidad sería utilizar una para el cuerpo de texto principal y otra para apartados concretos con información adicional.

 vía:behance

Por otra parte, si quieres mejorar la legibilidad debes prestar atención al color de fondo del folleto. Un contraste adecuado logrará una fácil lectura y que no canse al lector. Tradicionalmente, la tipografía en negro sobre fondo blanco es la opción más acertada, o viceversa.

4.- Modifica el tamaño de la letra con criterio. En un folleto, cambiar el cuerpo de letra no es cuestión que deba dejarse al azar o a nuestro gusto personal. Una combinación adecuada conseguirá que el folleto sea más o menos efectivo y capte mejor o peor la atención. Como regla básica general, cambiaremos el tamaño para diferenciar unidades de texto concretas como el titular, subtítulos o cuerpo de texto. Si partimos que el texto principal tendrá un tamaño aconsejado de 11 puntos, el titular deberá  ir a un cuerpo superior al igual que los subtítulos. Una vez más, se impone la coherencia. Y recuerda que los tamaños más grandes es mejor utilizarlos en la portada de tu folleto.

5.- Usa de manera responsable las negritas y cursivas. La negrita llama especialmente la atención en un texto. Se recurrirá a ella cuando queremos resaltar alguna palabra o palabras repartidas en el cuerpo del texto. De hecho, bien colocadas pueden llegar a resumir el contenido general del folleto. Ahora bien, si sólo nos inspira un uso puramente decorativo, mejor no utilizarla.

Con las cursivas hay que tener especial cuidado. Dependiendo de la tipografía con la que trabajemos puede dificultar la lectura. Por tanto, no se aconseja su uso salvo en tamaños suficientemente grandes.

6.- No abuses del texto. No hay nada más aburrido que tener en tus manos un folleto con mucho texto. Visualmente e independientemente de la tipografía utilizada, la primera sensación puede ser de rechazo. En estos casos, hay que hacer uso de la regla “menos es más” y dar la información de manera clara, sencilla y sobre todo concisa. ¿Verdad que cuando ves un folleto con zonas sin imágenes o texto parece que respire, que dé sensación de ligereza? Aplica la norma.

Algunas de las tipografías más utilizadas en folletos

Aquí tienes una pequeña selección de las tipografías más habituales en folletos.

FUTURA

Via: www.rienzie.com

GARAMOND

Via: www.rienzie.com

ARIAL

Via: www.multimedia.uoc.edu

TIMES NEW ROMAN

Vía: www.theinquirer.es

HELVÉTICA

Via: www.rienzie.com

GILL SANS

 

Via: www.rienzie.com

BODONI

Via: www.rienzie.com

FRANKLIN GOTHIC

Via: www.rienzie.com

Escrito por:

Imprentaonline24

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